Vínculo Sagrado: El Secreto de la Tropilla Entablada

Ariel demostrando la confianza de su caballo sentado en el suelo frente a toda su tropilla entablada en Entre Ríos.

Una charla profunda en el corazón del campo entrerriano

Esta profunda inmersión en las costumbres entrerrianas llega a nuestras páginas de la mano de Mauro Besson, embajador de la Red Rumbo. El cronista se trasladó hasta el lugar para vivir en primera persona este encuentro con la identidad rural. Por lo tanto, a través de una charla íntima y campera, Besson nos conecta con las vivencias de un hombre auténtico. Este paisano trabaja en absoluta soledad en el monte, acompañado únicamente por la lealtad de sus diez perros y la inconfundible melodía del cencerro que guía a su manada.

Mauro Besson y el paisano Ariel sellando el encuentro con un apretón de manos frente a los caballos criollos en Entre Ríos.

Mauro Besson - Embajador de la Red | Rumbo

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Mauro Besson conversando con el paisano Ariel de frente en el campo rodeados de caballos criollos bayos en Entre Ríos.

El arte de la doma mixta y el respeto mutuo

Ariel heredó las bases de la doma tradicional de sus tíos, quienes fueron sus grandes maestros camperos. Sin embargo, con el tiempo incorporó herramientas de la doma racional para crear un método propio y flexible. Para él, el secreto no reside en la fuerza. En cambio, se basa en ganarse la confianza plena del caballo mediante la paciencia, hablándole constantemente y marcando límites firmes sin violencia. Además, este enfoque logra que el animal se relaje por completo en su presencia. Por este motivo, puede realizar destrezas tan complejas como pasar por debajo de su panza o lograr que se siente con total tranquilidad en el campo abierto.

Paisano Ariel demostrando la mansedumbre de su caballo acostado en el suelo boca arriba frente a toda su tropilla entablada en Entre Ríos.

El secreto del cencerro y el liderazgo de la yegua madrina

El verdadero motor que mantiene unida a la tropilla entablada es la yegua madrina. En este sentido, Ariel explica que el proceso de «entablar» requiere una disciplina constante. De esta manera, los caballos aprenden a seguir ciegamente el sonido único del cencerro que lleva la yegua elegida como líder. Esta conexión es tan fuerte que los animales nunca se separan. Por lo tanto, incluso si la manada se dispersa por completo en la inmensidad del monte entrerriano, basta con un leve movimiento del cencerro para que todos regresen al trote. Así, se alinean de forma perfecta detrás de ella en una muestra absoluta de lealtad y orden natural.

El resguardo de la identidad campera en el siglo XXI

El trabajo de Ariel va mucho más allá de una labor rural cotidiana; es un verdadero acto de resistencia cultural. En un mundo cada vez más tecnificado, mantener viva la tradición de la tropilla entablada en el monte entrerriano es salvaguardar una parte fundamental de nuestra historia. Por otra parte, a través del respeto, la paciencia y un vínculo inquebrantable con sus animales, este paisano demuestra su entrega. De este modo, queda claro que las costumbres más profundas del campo argentino siguen latiendo con la misma fuerza que hace siglos.

Mauro Besson y Ariel conversando junto a un alambrado durante una entrevista en el campo.

Galería: Charla campera con Mauro Besson

Orgullo gaucho: El vínculo sagrado del paisano con su tropilla entablada

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